La Consejería de Medio Ambiente insiste en respetar los senderos señalizados, el control de mascotas y los cierres temporales en zonas sensibles
El Cabildo de Fuerteventura, a través de la Consejería de Medio Ambiente que dirige Carlos Rodríguez, recuerda a la población y a quienes visitan la Isla que nos encontramos en el periodo más crítico para la biodiversidad majorera, la época de reproducción y cría de numerosas especies.
Este ciclo biológico, que se extiende especialmente hasta el mes de julio en el caso de aves esteparias y rapaces, requiere de la máxima colaboración ciudadana. Durante este periodo, las especies son especialmente vulnerables, por lo que cualquier alteración puede afectar al éxito reproductivo y provocar un declive en sus poblaciones.
Por este motivo, desde el área de Medio Ambiente se insiste en la importancia de seguir unas pautas básicas de comportamiento en el entorno natural. Es fundamental permanecer en los senderos señalizados, ya que muchas especies nidifican en el suelo y sus nidos pueden pasar desapercibidos. Asimismo, se recuerda la obligación de llevar a las mascotas atadas, evitando así posibles daños o molestias a la fauna silvestre.
Igualmente, se recomienda no intervenir ante la presencia de crías aparentemente solas, dado que sus progenitores suelen encontrarse en las inmediaciones. La intervención humana, en estos casos, puede resultar perjudicial para su supervivencia.
El Cabildo mantiene, además, el cierre temporal y preventivo de diversos tramos y zonas de especial interés biológico, con el objetivo de minimizar las molestias durante este periodo. El respeto a la señalización informativa es esencial y de obligado cumplimiento.
Según señala el consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, “nos encontramos en un momento clave para la conservación de nuestra biodiversidad, por lo que es fundamental mantener la precaución y el respeto hacia el entorno natural. La colaboración ciudadana es imprescindible para garantizar el éxito reproductivo de nuestras especies”.
El incumplimiento de estas medidas constituye una infracción administrativa que puede conllevar sanciones económicas de entre 100 y 200.000 euros, conforme a lo establecido en la normativa vigente en materia de protección del patrimonio natural y la biodiversidad.

